top of page

Líneas de investigación

lineas.PNG

Filosofía clínica neuroafirmativa

Esta línea desarrolla la fundamentación epistemológica de la filosofía clínica aplicada al autismo y a las neurodivergencias. Su eje es el análisis de los conceptos, criterios de validez, supuestos clínicos y modelos de interpretación mediante los cuales se ha comprendido la experiencia autista.

La filosofía clínica neuroafirmativa examina los marcos que han convertido la diferencia neurocognitiva en objeto de corrección, adaptación forzada o normalización. Desde esta perspectiva, la experiencia autista exige una comprensión situada de la subjetividad, el cuerpo, el entorno, la historia personal, las condiciones de vida y las relaciones de poder que intervienen en la producción del sufrimiento.

Esta línea también fundamenta el acompañamiento desde la dignidad, agencia, presunción de competencia, accesibilidad y autodefensa. Su propósito es producir herramientas filosóficas capaces de orientar prácticas clínicas, educativas, laborales y sociales que reconozcan la experiencia autista sin subordinarla a criterios neuronormativos.

Neurofilosofía 

La neurofilosofía estudia la relación entre mente, cerebro, cuerpo, subjetividad, percepción, agencia, identidad y entorno. Su tarea consiste en revisar los modelos explicativos que han interpretado el autismo y otras neurodivergencias desde categorías reduccionistas, especialmente cuando la explicación psicológica, psiquiátrica o neurocientífica convierte correlaciones, conductas o clasificaciones diagnósticas en descripciones completas de la experiencia.

Esta línea critica el neurocentrismo, el biologicismo, el localizacionismo simplificado, funcionalismo epistémico, mecanicismo, la reificación diagnóstica y los modelos que aíslan la mente de su dimensión corporal, afectiva, relacional y ambiental. También revisa conceptos como conciencia, percepción, identidad, agencia, sentido de sí, diferencia neurobiológicay experiencia autista.

Desde esta línea, el autismo se comprende como una forma de organización neurobiológica y existencial que requiere análisis filosófico, evidencia empírica, experiencia en primera persona y revisión crítica de los supuestos científicos que han definido qué cuenta como conocimiento válido sobre las personas autistas.

Enactivismo y autismo

La línea de enactivismo y autismo estudia la experiencia autista como una forma situada de acoplamiento entre cuerpo, acción, entorno, historia y producción de sentido. La cognición se comprende como actividad encarnada, relacional y dinámica, vinculada con la manera en que una persona percibe, se regula, actúa y construye significado en interacción con su ambiente.

 

Este enfoque permite analizar la sensorialidad, el movimiento, la regulación, la atención, la comunicación, el contexto y la construcción de nicho como dimensiones centrales de la experiencia autista. Conductas comúnmente clasificadas como síntomas pueden comprenderse como estrategias de viabilidad encarnada ante entornos inestables, ambiguos, sobrecargantes o incompatibles con el perfil neurocognitivo de la persona.

 

La investigación enactiva permite desplazar la interpretación del autismo desde la conducta aislada hacia la relación entre organismo y entorno. Su importancia radica en mostrar que muchas dificultades atribuidas al individuo dependen de condiciones contextuales, demandas ambientales, fallas de accesibilidad y desacoples entre formas distintas de percepción, comunicación y participación.

Neurociencia no lineal y sistemas complejos

Esta línea estudia el cerebro, la cognición y la conducta como procesos dinámicos, complejos, emergentes y sensibles al contexto. La neurociencia no lineal permite comprender el sistema nervioso a partir de patrones de interacción, oscilaciones, sincronización, criticidad, metastabilidad, umbrales, reorganización y cambios de régimen.

 

Aplicada al autismo, esta perspectiva cuestiona las explicaciones lineales que atribuyen procesos complejos a causas simples, regiones aisladas o trayectorias uniformes. La variabilidad autista puede analizarse desde patrones de regulación, condiciones de carga, historia del sistema, estabilidad, crisis, burnout, colapso y adaptación ambiental.

 

Esta línea permite formular modelos más precisos sobre la relación entre sistema nervioso, cuerpo y entorno. También aporta herramientas para comprender por qué ciertas condiciones ambientales pueden estabilizar la participación, mientras otras producen sobrecarga, desorganización, shutdown, burnout o pérdida de continuidad operativa.

 

Epistemología crítica del autismo

La epistemología crítica del autismo examina quién tiene autoridad para definir el autismo, qué cuenta como evidencia, qué categorías se consideran legítimas y cómo se construyen las clasificaciones clínicas, sociales, educativas y políticas sobre la neurodivergencia.

Esta línea analiza el DSM-centrismo, la patologización, la injusticia epistémica, la agnotología, el cientificismo experimental, el extractivismo conceptual y la degradación de la experiencia en primera persona. Su propósito es mostrar cómo ciertos marcos de conocimiento han interpretado la experiencia autista desde criterios externos, deficitarios o normativos, debilitando la autoridad testimonial y hermenéutica de las personas autistas.

 

La investigación en esta línea busca establecer condiciones de corrección epistémica. Esto implica revisar inferencias, distinguir niveles de explicación, controlar sesgos de credibilidad, incorporar experiencia autista como dato pertinente y reconocer los recursos conceptuales producidos por comunidades autistas como contribuciones válidas al conocimiento público.

Derechos Humanos, accesibilidad y justicia epistémica

Esta línea aborda el autismo como cuestión de dignidad, accesibilidad, reconocimiento y Derechos Humanos. La experiencia autista se analiza en relación con las condiciones sociales, laborales, académicas, clínicas y comunicativas que permiten o restringen la participación.

La accesibilidad se entiende como obligación estructural. Las acomodaciones, la presunción de competencia, la autodefensa, el consentimiento informado y la autoridad sobre la propia experiencia constituyen principios éticos, políticos y epistémicos. Su incumplimiento produce formas de exclusión que suelen presentarse como problemas individuales de adaptación.

 

La investigación en esta línea critica el capacitismo laboral, académico, clínico y social. También estudia cómo la falta de acomodaciones, la violencia institucional, la normalización forzada y la deslegitimación de la comunicación autista vulneran derechos y restringen la producción de conocimiento, agencia y participación social.

Filosofía experimental y control inferencial

La filosofía experimental permite estudiar cómo se forman, aplican y evalúan conceptos vinculados con mente, agencia, capacidad, normalidad, responsabilidad, credibilidad, discapacidad y autismo. Esta línea analiza las intuiciones, sesgos y anclajes explicativos que intervienen cuando profesionales, instituciones o públicos interpretan la experiencia autista.

 

Aplicada al autismo, la filosofía experimental permite examinar cómo ciertos vocabularios clínicos, psicológicos o neurobiológicos adquieren autoridad explicativa aunque sus inferencias dependan de supuestos neuronormativos. También permite diseñar formas de control conceptual para evitar que el lenguaje científico funcione como justificación automática de diagnósticos, intervenciones o jerarquías de credibilidad.

 

Esta línea se articula con la neurofilosofía, la filosofía clínica y la epistemología crítica. Su función es disciplinar la inferencia, hacer explícitos los criterios de interpretación y someter a revisión los modos en que se atribuyen causas, déficits, intenciones, capacidades o riesgos a las personas autistas.

Producción conceptual propia

Esta línea reúne la producción de categorías teóricas destinadas a analizar la experiencia autista, la neuronormatividad, la violencia epistémica, la accesibilidad y la vida neurodivergente. Estos conceptos funcionan como herramientas de investigación, análisis clínico, crítica social y elaboración filosófica.

Entre las categorías que desarrollo se encuentran conceptos originales de mi producción teórica y otros conceptos coproducidos, definidos o redefinidos desde mi investigación, como neuroanarquía, neuropunk, presencia restitutiva, neurotypicalmaxing, neurosocialización, accesibilidad neuropragmática, violencia normoproductiva, iatrogenia neuronormativa, neurodisidencia y construcción de nicho autista, entre otros.

Esta producción conceptual permite nombrar procesos que suelen quedar invisibles en los marcos biomédicos, psicológicos, educativos o laborales. Su importancia radica en convertir la experiencia autista en fuente de teoría, análisis y corrección epistemológica, con efectos sobre la comprensión clínica, social, política y filosófica del autismo.

bottom of page